El problema
Compras algo bonito, llega en dos meses, se rompe en dos semanas.
Tu casa se merece cosas que duren tanto como los momentos que vives en ella.
Elegimos objetos que resisten el uso diario, que envejecen bonito y que hacen que apetezca volver a casa. Nada de plásticos que huelen raro, nada de accesorios de un solo uso.
